Cazadores
Cuatro individuos salidos de los psiquitriáticos más lúgubres. Cuatro mentes retorcidas con ojos estrábicos. Después de un profundo autopsicoanálisis, podemos afirmar que los cazadores de seres tenemos rasgos en común que nos distinguen del resto. De pequeños, encontrábamos amigos donde los demás no veían nada. Ya de mayores, nos negamos a perder esa fantasía que nos hace encontrar pequeños espías entre la vida. Y de repente, zas, alguno de estos invitados inesperados te roba una sonrisa. Sin querer, te encuentras mirando al infinito, y entornas los ojos mientras la gente a tu alrededor te mira con extrañeza.
Si piensas que puedes ser uno de nosotros, no te alarmes. Disfruta de esos momentos; muchos de estos seres son huidizos y desconfiados, y nunca sabes cuándo llegará el siguiente. ¡Anímate y colabora con nosotros!
Quique
Iniciador de toda esta historia. Desde siempre se ha caracterizado por ver cosas donde casi nadie más las ve. Se dio cuenta de que había llegado el momento de compartir estos descubrimientos. La alternativa de entrar en un psiquiátrico no le acababa de convencer.
Emilio
Uno de los últimos fichajes de seresinanimados.com. Este prolífico cazador puede llegar a acumular decenas de presas en un mismo día. Su diafragma captura todo lo que ve a un ritmo endiablado. Si te pones a tiro, no digas que no te lo hemos avisado: puede encontrarte bichos hasta en el sobaco.
Mario
Es un verdadero artista de la caza. Y como buen artista, podríamos dividir su obra en etapas. Así como Picasso tuvo una etapa azul o una rosa, Mario tiene, por ejemplo, la etapa de los bolsos y mochilas. Su imaginación raya lo paranoico. No dejéis de leer vuestro suplemento cultural favorito (o quizás el de sucesos…); la próxima gran figura del arte puede ser él.
Antolín
Ya de pequeño se entretenía mirando los perros corriendo entre nubes, saludaba a los coches, y su comida favorita era la mortadela de la carita de Mickey Mouse. Como nadie le creía, comenzó a dejar constancia de sus extraños encuentros. Es un cazador amateur, por lo que sus avistamientos suelen ser completamente fortuitos.