Lo de esta parejita es bastante curioso. Os cuento la historia…
Iba yo en el metro, pensando en mis cosillas y escuchando mi musiquilla, cuando de repente vi a Narizotas y le saqué una foto, (con permiso del señor desconocido que estaba ahí sentado y que no se percató de que tenía a este ser, justo al lado suyo). Total, que cuando mostré la foto del «trofeo» a mis más allegados, curiosamente no veían a Narizotas, sino que veían a Cristalín, que hasta ese momento para mí había pasado desapercibido. Total, que ahí estaban los tres, nuestros dos amiguetes tan simpáticos y ese señor tan vulgar, sentado de espaldas.
Bueno, ¡que los disfrutéis!