Escondido en una esquina en el techo del baño permanece invisible para casi todos.
Una ironía de la vida teniendo en cuenta que a el no se le escapa la presencia de nadie.
Si le ves se alegra tanto que te lo agradece con su mejor sonrisa..
Una nueva reportera nos envía este ser tan feliz.
Colipoqui, que en tirolés viene a ser algo así como «regulador térmico superchuli», es un ser que lo mismo puede estar triste que contento. Evidentemente, en el momento de la toma, le pillaron más feliz que una perdiz. ¿Qué mono, verdad?
Gracias a Helen por su aportación.
Ha sido comenzar el año y ya llegó la primera aportación de una reportera a la que tengo un especial cariño. Carol nos mandó este ser y aquí os expongo la curiosa historia de su descubrimiento. ¡Gracias, Carol!
«Iba yo de risas el 1 de enero por Fuencarral, cuando vi a Milnombres. Algo me empezó a hablar, (en un primer momento pensé que era Palomin pero luego me di cuenta que no, que esa voz venía de aquella puerta negra pintarrajeada con nombres y cosas sin sentido). Como digo, me acerqué a ella y me empezó a hablar. Me comentó que estaba harta de ser la pared y el papel de muchos chicos, de ser el retrete de indecentes, el desahogo con patadas de gente cabreada… así que en mi estado de euforia, lo único que le pude decir fue feliz año, darle un beso y salir corriendo! No quería volver a decepcionar a la pobre Milnombres!
Tenía los ojos tan grandes…la de barbaridades que ha podido ver…!»
Hoy es un día especial. Por primera vez no he de presentar a uno de los seres que regentan este blog, ya que es conocido por todos, (al menos los de mi quinta) 😉
Se trata de un ser entrañable que compartió momentos con todos nosotros en la gran pantalla. Amigo de Elliot, nos hizo llorar en las escenas finales. En esta instantánea, rememoramos el atuendo de «abuela» que tenía en la peli. No me digáis que no es clavaíto.
Pues nada, que sepáis que me lo encontré en un probador. Concretamente, se trata de una bolsa de alguna tienda de ropa, (creo).
Mis amigos y yo, os deseamos un Feliz 2011, lleno de avistamientos 🙂
Lo de esta parejita es bastante curioso. Os cuento la historia…
Iba yo en el metro, pensando en mis cosillas y escuchando mi musiquilla, cuando de repente vi a Narizotas y le saqué una foto, (con permiso del señor desconocido que estaba ahí sentado y que no se percató de que tenía a este ser, justo al lado suyo). Total, que cuando mostré la foto del «trofeo» a mis más allegados, curiosamente no veían a Narizotas, sino que veían a Cristalín, que hasta ese momento para mí había pasado desapercibido. Total, que ahí estaban los tres, nuestros dos amiguetes tan simpáticos y ese señor tan vulgar, sentado de espaldas.
Bueno, ¡que los disfrutéis!
Pensareis que me he equivocado de categoría, y que este bichejo debería estar en Manufacturados o en Intevenidos, pero os aseguro que no se tocó absolutamente nada. De repente allí estaba y tengo un testigo que lo atesora.
Os cuanto cómo fue la historia… Estaba yo trabajando duramente, cuando me acerqué al sitio de Miti, una compi del trabajo, y mirando en su bolso ví que sobresalía un dni de otra compi. Después de darle la chapa en plan padre, de «cómo se te ocurre dejar esto aquí suelto», lo volví a depositar donde estaba. Al levantarme y tener una vista cenital de la situación, vi la cruda y verdadera realidad, lo que parecía un bolso no era tal, y lo que estaba haciendo Miti, era alimentar a su mascota, Sapoto, (que tiene lengua y todo.. vean, vean!!).
Inmediatamente capté tan horrible documento para haceroslo llegar. Espero que os haya gustado, aunque quizá debí avisar con eso de «Las imágenes que van a ver pueden herir su sensibilidad» o algo similar.
P.D. Aún no se sabe nada del carnet de identidad de Anapa.