
En lo alto de la torre,
calentito en su guarida,
él observa cómo corres
en tu frenética huida.

En lo alto de la torre,
calentito en su guarida,
él observa cómo corres
en tu frenética huida.

¿Quién no ha visto El Mago de Oz? No el grupo de rock de aquí. Digo la peli.
Yo me acabo de encontrar al hombre de hojalata mientras me hacía el café de la mañana.
Camuflado bajo una tapa de helado se encontraba este curioso ser. Éste simpático bichillo y la famosa obra de arte restaurada, son dos gotas de agua, aunque hay que reconocer que el nuestro es mucho mas majete, ¿verdad?
Esta vez el cazador no fui yo, sino mi hermana María. ¡Muchas gracias por colaborar con la causa!

Ahí estaba Carolina delante del monstruo. Indefensa frente a semejante titán, dejó escapar un débil
– ¿Hola?
, como ahuyentando su miedo pero sin llegar a despertarle. Su mente maquinaba frenéticamente todo tipo de argucias. ¿Podría dar un rodeo? ¿Acaso sería mejor dejarse engullir? Veía la luz al final del túnel, pero sospechaba que éste ser era de los que nunca duermen. Sería un suicidio aventurarse en las profundidades de su garganta.
Cuando Carolina consiguió aunar fuerzas y coraje, de pronto su optimismo desapareció.
Podía adivinar que al otro lado le esperaba un gemelo igualmente poderoso.
Sueño y Vigilia son dos seres cuyo propósito es guardar el tabaco a sus dueños. Sueño es dormilón como él solo; de hecho, yo no le he visto despegar el ojo hasta la fecha. Vigilia, en cambio, es inquieta y siempre atenta a todo lo que ocurre a su alrededor. Tiene los ojos como platos y una boca inmensa para escupir papelillos a todo gas.
Como está de moda dejar de fumar, la mayoría de sus amigas pitilleras han tenido que buscar trabajo en otros puestos, como por ejemplo monederos o estuches de maquillaje. Estos dos, en cambio, estarán todavía una buena temporada al servicio de su dueña… ¿verdad, Pioja?
Este tierno ser, camuflado durante todos estos años en una especie de radio en la esquina de un restaurante, se mostró ante mis ojos con esa sonrisa que me resultó imposible no captar. Es un animalillo entrañable al que le encantaría jugar con los niños y enseñarles canciones, (si pudiera moverse, claro).
Paseando por un puesto cerca de la playa me sorprendió este personaje y por supuesto me dio mucho miedo. Bueno la verdad es que tras tanta secuela se encuentra un poco venido a menos, y eso me permitió no pensármelo dos veces y fotografiarle.
Sinceramente creo que está más cerca de Scary Movie que de Scream. ¿Y qué me decís de su amigo que está en segundo plano? Tiene pinta de tímido, ¿verdad?
Carol, una cazadora en ciernes, nos presenta una de sus capturas.
«Os enseño a Pedrito, natural de La Pedriza. Éste es uno de los miles de habitantes que viven en la rocosa Sierra de Madrid. Como veis está encantado con que todos los humanos pisemos su sonriente cara para contemplar las bonitas vistas de la capital. Me dijo que estaba deseoso de recibir más gente, ¡así que os animo a que vayáis en su búsqueda y le quitéis el sombrero!»