Otro más, esta vez de Antolín…
«Pues nada, estábamos Carol y yo visitando a unos amigos que estaban haciendo un viaje en bici. Total, que paseando con sus bicis nos damos cuenta de que… ¡se le había subido un individuo al transportín! Así, cómo no iba a pesar la bici… Hay que decir que, más que un polizón, éste es un claro ejemplo de simbiosis hombre-ser, en el que el ser ofrece protección de los enseres de la humedad a cambio de transporte gratuito.»