Ha sido comenzar el año y ya llegó la primera aportación de una reportera a la que tengo un especial cariño. Carol nos mandó este ser y aquí os expongo la curiosa historia de su descubrimiento. ¡Gracias, Carol!
«Iba yo de risas el 1 de enero por Fuencarral, cuando vi a Milnombres. Algo me empezó a hablar, (en un primer momento pensé que era Palomin pero luego me di cuenta que no, que esa voz venía de aquella puerta negra pintarrajeada con nombres y cosas sin sentido). Como digo, me acerqué a ella y me empezó a hablar. Me comentó que estaba harta de ser la pared y el papel de muchos chicos, de ser el retrete de indecentes, el desahogo con patadas de gente cabreada… así que en mi estado de euforia, lo único que le pude decir fue feliz año, darle un beso y salir corriendo! No quería volver a decepcionar a la pobre Milnombres!
Tenía los ojos tan grandes…la de barbaridades que ha podido ver…!»

… retrete de indecentes…
…darle un beso…
¡¡PUAJJJJJ!!